12 de septiembre de 2010

De cosas extrañas y felices

Ayer me pasaron muchas cosas extrañas y felices. ¿una y una?

Extraño: Viajando en el colectivo [37-Microcentro a Lanús] observo a mi derecha un muchacho rubio, con bonitos rasgos debo decir, bien peinado y vestido. Casi al bajarse él me toma del brazo y me dice "Disculpame, te molestaría si te paso mi celular?" y un poco dubitativo le dije que sí, y lo agendé. No es que le vaya a mandar un mensaje, no solo por que se la re comía y por ahora no estoy interesado en cambiar de sexualidad [cabe destacar su ligero tono de voz] sino que además agendé mal su número.

Feliz: Caminaba por la calle extrañamente feliz y vi a una viejita cortando el pasto[tarea que en ella al menos, suponía un gran esfuerzo]. No tenía prisa así que me acerqué y le dije:
-Hola, ¿le podría hacer una pregunta?
-¿QUÉ? [parecía más sorda que yo]
-¿Quiere que la ayude a cortar el pasto?
-No no dejá dejá hijo.
-En serio, insisto, vivo acá en frente y no me cuesta nada.
Al fin la viejita accedió y dejé el pasto lo mejor que pude, le guardé la maquina y me fui feliz.

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